Nuestra Historia

Como antecedente podemos citar que el antiguo Cementerio estaba ubicado en el sector Oriente de la ciudad en lo que es hoy la Población Juan XXIII. Dentro de este mismo predio, al Nororiente se encontraba el Cementerio Alemán, teniendo particularmente su Mausoleo.

La administración del Cementerio estaba a cargo de la Junta de Beneficencia Pública en su comienzo, Institución que posteriormente fue llamada Servicio Fusionado. Estaba atendido por 14 funcionarios llamados auxiliares de patio, cuando la población era la mitad de la existente hoy. Por razones diferentes este número fue a solo 9 empleados disminuyendo considerablemente en época de verano y vacaciones, haciendo que el poco personal no de abasto para una buena atención de este.

Las Rejas de fierro fueron encargadas a Alemania junto a los portones por el entonces Director de la Junta de Beneficencia, Don Federico Kell, conjunto forman un pequeño parque a la entrada del recinto. Muchos de ellos han desaparecido para dar paso a veredas de acceso al interior, lo que lo hace especialmente atrayente, ubicándolo entre los cementerios mas hermosos de nuestro país. quien también se preocupó de traer al país las diferentes especies de árboles que se encuentran en el recinto, mezclados con especies de la flora autóctona. Dentro de estas variedades podemos citar: Tilos, Abetos, Encinos, Pino Araucaria, Palmeras y diversas especies de Ciprés Alemán y que en conjunto forman un pequeño parque a la entrada del recinto. Muchos de ellos han desaparecido para dar paso a veredas de acceso al interior, lo que lo hace especialmente atrayente, ubicándolo entre los cementerios mas hermosos de nuestro país.

Según el Registro, la primera persona enterrada en él fue Doña Juana Aqueveque, que murió de tuberculosis.

El Mausoleo más antiguo fue construido en 1905 y perteneció a la familia Ramírez Ham, porque es recuerdo de una gran tragedia. Su dueño tenía tres hijas menores, a las que estranguló y , según se cuenta, las arrojó al Río Ñuble, para casarse con su amante y vivir sin ataduras, (10 de Mayo de 1922).

El Constructor de dicho Cementerio fué el Arquitecto y escultor Sr. Gustavo Saenger de nacionalidad alemana.

A partir del 1° de Marzo de 1982, fue traspasado desde el Servicio de Salud de Ñuble a la I. Municipalidad de Chillán, organismo que actualmente lo administra.

Las diferentes esculturas de mármol que se pueden apreciar en los diversos lugares del recinto, datan del año 1860 aproximadamente, las cuales fueron traídas en su totalidad desde Alemania.

A principios de siglo existió un Cementerio denominado “Cementerio de los Apestados”; llevaba este nombre porque en él fueron enterradas las personas contagiadas por una epidemia.

Su ubicación se encontraba en el sector poniente de la Población Vicente Pérez Rosales, su medida aproximada era de 2 cuadras de largo.